La última muerte fue la de José Guadalupe Ramos-Solano, quien, según la dependencia estadounidense, se encontraba detenido en el centro de procesamiento de Adelanto, fue encontrado «inconsciente y sin respuesta» el 25 de marzo.
La muerte de José Guadalupe Ramos-Solano fue anunciada este lunes por la oficina del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EUA (ICE), en un escrito que especificaba que el hombre, que se encontraba detenido en el centro de procesamiento de Adelanto, fue encontrado «inconsciente y sin respuesta» el 25 de marzo.
«El caso del señor José Guadalupe no es un caso aislado es un reflejo de una tendencia alarmante e inaceptable», expresó Vanessa Calva Ruiz, la directora general de Protección Consular y Planeación Estratégica de la Cancillería mexicana, en una conferencia de prensa sucedida en Los Ángeles. La muerte de Ramos-Solano es la decimocuarta muerte bajo custodia ICE desde que comenzó el año.
Las autoridades mexicanas hicieron énfasis en que tan solo en el centro de procesamiento de Adelanto en San Bernardino, cuatro personas mexicanas han fallecido «por aparentes complicaciones médicas lo que evidencia un patrón persistente de deficiencias estructurales» entre 2025 y 2026, por lo que agotarán todas las instancias legales y diplomáticas para visibilizar la problemática que presentan algunos de estos centros de detención.
De acuerdo con Calva Ruiz, estos decesos reflejan fallas y negligencias en la operación del lugar, contrarias a normas de EUA y estándares internacionales de derechos humanos. «A la fecha no hemos recibido respuestas que garanticen la corrección de las condiciones que propician estos fallecimientos», dijo la directora.
Como respuesta y tras haber llevado a cabo una serie de acciones diplomáticas, Calva Ruiz informó que el Gobierno de México planea presentar un escrito de amicus curiae en apoyo al caso judicial L.T. Mesrobian, una demanda presentada el 26 de enero de 2026 contra las condiciones en el centro de detención migratoria de Adelanto. La demanda, presentada por abogados de Public Counsel y de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA), denuncia insalubridad, aislamiento punitivo y limitaciones al acceso de necesidades básicas.
En la conferencia de prensa, la familia de Ramos-Solano exigió justicia para su padre y para las demás familias que atraviesan situaciones similares. «Mi papá no era un criminal, era un trabajador», aseguró su hijo José Ramos. «Merecemos saber la verdad sobre lo que le pasó a mi papá», añadió Gloria Ramos, hija del fallecido.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este lunes que el país llevará a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la situación de los mexicanos en los centros de detención del Servicio de Inmigración de Estados Unidos (ICE) tras la muerte de Ramos-Solano.
La mandataria explicó que el Ejecutivo llevará esta situación por primera vez a la CIDH, al tiempo que enviará cartas a las autoridades estadounidenses para quejarse de la «deficiente atención médica» en el centro de Adelanto.