La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que la llegada del petrolero ruso cargado a Cuba no significa que Estados Unidos haya cambiado su política de bloqueo contra la isla en ese sector.
Se dio a conocer por la portavoz, que la Casa Blanca decidirá “caso por caso” si se permite que nuevas embarcaciones con crudo que son útiles para la vida económica de Cuba, puedan entrar a los puertos de la isla. Aclaró que “esto no es un cambio de política, no ha existido un cambio formal en la política de sanciones”.
Cabe mencionar que este cargamento de petróleo que llega a territorio cubano es el primero desde principios de enero, cuando fuerzas militares de los Estados Unidos lograron la captura y extracción en Caracas del expresidente venezolano y aliado de Cuba, Nicolás Maduro. Lo cual su caída ocasionó una crisis energética en la isla, al ser privado Cuba de su principal país proveedor de crudo, todo esto reflejado en apagones constantes y en precios de combustible altos.
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En este sentido el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien ordeno este bloqueo con el fin de incentivar la caída del actual régimen comunista, refirió el domingo que no existe ningún problema de que Rusia envíe petróleo a Cuba. Mientras Leavitt desmintió que esa política flexible se aplicara solo a envíos rusos a la isla.
Por su parte el gobierno de México de acuerdo con lo informado este lunes por la presidenta, Claudia Sheinbaum, se encuentra en platicas con varias empresas privadas interesadas en adquirir combustibles de la paraestatal de Petróleos Mexicanos (Pemex) para venderlo a empresas cubanas.
Fuente: El Economista