Con el fin del periodo vacacional de Semana Santa, niñas, niños y adolescentes regresaron a las aulas, dejando atrás el descanso para retomar sus actividades académicas.
Las actividades se reanudaron en primarias, secundarias, preparatorias y universidades en todo el estado, luego de permanecer sin actividad durante dos semanas.
Entre las familias, las opiniones sobre el regreso son diversas. Algunos padres señalaron el entusiasmo de los estudiantes por volver a clases.
“Él estaba más emocionado que nosotros por regresar a clases, pero ya estamos de regreso”.
Sin embargo, otros reconocieron que la rutina no resulta tan favorable.
“La verdad no, hay que levantarse muy temprano”.
Un punto en común fue el impacto en la movilidad. La reactivación total de actividades generó complicaciones en la circulación vial, provocando retrasos en la llegada a los centros educativos.
“Hay mucho tráfico, llegamos tarde a la escuela”
Incluso, quienes salieron con anticipación enfrentaron dificultades por la carga vehicular.
“Un trafical, se nos complicó un poquito… salimos a la misma hora y aun así se nos hizo muy tarde”.
El regreso a clases marca también el retorno a la dinámica cotidiana de la capital michoacana, donde el aumento en la movilidad vuelve a ser un factor clave en los traslados diarios.