Señalan que toda declaración de derechos que no vaya acompañada de los medios materiales para hacerla efectiva “no es legislación: es simulación”
Redacción / La Voz de Michoacán
Morelia, Michoacán. La Asociación Mexicana de Psicología y Desarrollo Comunitario ha emitido un posicionamiento en torno al paquete de reformas a la Ley de Salud y a la Ley de Salud Mental del estado de Michoacán, aprobado por unanimidad por el Congreso local el 18 de marzo de 2026.
Por medio de un comunicado, la asociación destacó que la salud mental y el bienestar emocional son “componentes esenciales del derecho humano a la salud, lo que representa un avance en el plano declarativo. También valoramos que el dictamen visibilice poblaciones históricamente desatendidas: zonas rurales y de alta marginación, personal médico en formación, mujeres en etapa perinatal”.
Sin embargo, señalan que toda declaración de derechos que no vaya acompañada de los medios materiales para hacerla efectiva “no es legislación: es simulación”.
El gremio de especialistas en salud mental señala que si bien Congreso local ha ampliado derechos, cobertura y obligaciones institucionales, no contempla un solo peso adicional de presupuesto, por ejemplo para la basificación laboral de cientos de psicólogos que todos los días atienden a las poblaciones vulnerables. Además, aunque se ordena a la Secretaría de Salud habilitar áreas especializadas en salud mental en unidades de primer nivel, el cumplimiento de esta disposición queda sujeto a la disponibilidad de recursos existentes. “Esto no es una reforma: es una aspiración legislativa que, en los hechos, autoriza al Ejecutivo a no cumplir, como acontece el día de hoy”.
La Asociación Mexicana de Psicología y Desarrollo Comunitario indica que no es posible transformar el modelo de atención en salud mental, ampliar cobertura, fortalecer la intervención comunitaria y atender la salud emocional del propio personal sanitario con los mismos recursos con los que el sistema ya resulta insuficiente. “Eso no es austeridad responsable, es negligencia institucional disfrazada de legislación progresista”.
El riesgo de una pobre administración en la gestión de la salud mental, alertan, es que persistirán los incrementos en suicidios, casos de depresión y ansiedad, entre otras problemáticas.
Condiciones laborales de los psicólogos
La Asociación de Psicólogos recuerda que la reforma recién aprobada hace referencia al agotamiento del personal de salud, pero evita mencionar que en Michoacán y en México, la gran mayoría de los psicólogos que sostienen los servicios de salud mental en el sector público trabajan bajo esquemas de contratación precaria, honorarios discontinuos, prestación de servicios sin seguridad social, plazas eventuales y mediante figuras que simulan relaciones laborales sin serlo, sin recursos suficientes para atender a la población, que realmente tiene muchas necesidades de psicología de vida o muerte.
Además, mientras el dictamen ordena nuevas responsabilidades institucionales en materia de salud mental, los profesionales que habrán de cumplirlas siguen sin contrato, sin prestaciones, sin certeza laboral y, en muchos casos, con remuneraciones que no corresponden a su nivel de formación ni a la complejidad de su trabajo clínico y comunitario.
por lo anterior, exigen que cualquier reforma en materia de salud mental contemple de manera explícita e impostergable la formalización laboral de todos los psicólogos que prestan servicios en el sistema público de salud, con contratos de base, seguridad social, prestaciones de ley y escalafón profesional.
También piden la creación de plazas suficientes y permanentes de psicología clínica y comunitaria en unidades de primer y segundo nivel, acorde con los estándares internacionales de cobertura en salud mental.
Lo anterior implica la eliminación progresiva y verificable de los esquemas de honorarios asimilados a salarios, contratos por obra determinada y otras figuras que encubren relaciones laborales subordinadas sin reconocerlas como tales.
También demandan que se establezcan tabuladores salariales diferenciados que reconozcan la especialización, la trayectoria y el tipo de intervención que realizan los profesionales de la psicología, equiparables a los de otras profesiones de salud de perfil equivalente.
Por último, piden que las autoridades de salud incluyan a los psicólogos comunitarios y de atención primaria en los programas de formación continua, supervisión clínica y cuidado del cuidador que el propio dictamen reconoce como necesarios para el personal médico residente.