Morelia, Michoacán
Alfonso Martínez Alcázar afirmó que le “duele en el alma” el derribo de los 603 árboles contemplados para la construcción del Morebús, aunque sostuvo que la obra deberá cumplir con las medidas de compensación ambiental establecidas en la manifestación de impacto ambiental.
Ante las protestas ciudadanas generadas por el retiro de arbolado por la obra que ejecuta el gobierno del estado, el presidente municipal dejó claro que su postura personal es a favor de la protección del medio ambiente y de incrementar las áreas verdes de Morelia.
“Me duele en el alma porque yo soy muy a favor de la ecología, del medio ambiente y de plantar árboles”, afirmó en entrevista.
Martínez Alcázar explicó que, de acuerdo con las medidas ambientales contempladas para el proyecto, por cada árbol que sea retirado deberán plantarse varios ejemplares de buen tamaño, con el objetivo de compensar el impacto generado.
Señaló que la reposición no necesariamente tendrá que realizarse en el mismo punto donde serán retirados los árboles, sino en otros espacios de la ciudad donde exista superficie disponible.
Entre los sitios que mencionó se encuentran glorietas y distribuidores viales, así como zonas ubicadas en las salidas a Charo y Quiroga y otros puntos donde, aseguró, existe espacio para generar nuevas áreas arboladas.
El alcalde afirmó que Morelia ha avanzado en una política de reforestación y aseguró que durante sus administraciones se han plantado cientos de miles de árboles en la ciudad.
“Nos duelen 600, pero hemos plantado infinitamente muchos más”, sostuvo.
También defendió que actualmente se busca seleccionar especies adecuadas para el entorno urbano, debido a que algunos árboles pueden ocasionar daños a banquetas, viviendas e infraestructura.
“Hoy lo que estamos haciendo es plantando árboles” adecuados para la ciudad, explicó.
Martínez Alcázar insistió en que el retiro de los 603 ejemplares debe analizarse junto con las medidas de compensación ambiental y aseguró que el objetivo es que la obra genere una reposición significativa del arbolado.
El alcalde reconoció así la preocupación ciudadana por el impacto ambiental del proyecto, pero sostuvo que el compromiso debe ser que los árboles retirados sean compensados con ejemplares suficientes y de buen tamaño.
“Me duelen 600”, admitió, al defender que la ciudad tendrá que recuperar y ampliar su masa arbórea.