• Crecer en un lugar que enferma, el testimonio que rompe el silencio
Morelia, Mich. | Agencia ACG.- María del Carmen Álvaro Barriga, originaria de la comunidad de San Pedro, en el Oriente de Michoacán, compartió el impacto que ha tenido en su vida la insuficiencia renal, una enfermedad que padece desde hace más de dos décadas y que, asegura, está relacionada con la contaminación en la zona de Los Azufres.
A sus 45 años, relató que lleva 25 años enfrentando esta enfermedad, tiempo en el que ha sido sometida a dos trasplantes sin lograr recuperar una vida estable. Debido a su estado de salud, se vio obligada a abandonar su comunidad y trasladarse a Morelia en busca de atención médica.
“Tuve que venirme porque allá no hay condiciones para atendernos. Nos dicen que nos salgamos de nuestras comunidades, pero ahí están nuestras familias”, expresó.
Durante su testimonio, explicó que médicos le advirtieron sobre los riesgos de permanecer en su lugar de origen, debido a la contaminación. Sin embargo, señaló que no todas las personas tienen la posibilidad de dejar sus hogares.
A lo largo de los años, la enfermedad no solo ha afectado su salud, sino también su entorno familiar. María del Carmen señaló que ha perdido a familiares por la misma causa, incluidos dos de sus hermanos, lo que refleja que no se trata de un caso aislado.
“Ya somos varios en la familia. Esto no es solo mío, está pasando en muchas casas”, dijo.
En el aspecto económico, relató que los gastos médicos han sido constantes y elevados, al grado de afectar completamente la estabilidad de su familia. Indicó que sus padres, quienes tenían un negocio, terminaron perdiendo su patrimonio debido a los costos del tratamiento.
“Llevé a mis papás a quedarse sin nada. Todo se va en esta enfermedad, en las hemodiálisis, en los medicamentos”, afirmó.
Explicó que, aunque actualmente cuenta con seguridad social, esto no garantiza el acceso a medicamentos ni a tratamientos completos, ya que en muchas ocasiones estos no están disponibles o deben ser cubiertos por los propios pacientes.
Cuestionó las versiones que atribuyen el aumento de enfermedades renales a malos hábitos alimenticios, asegurando que en su caso no corresponde a esa explicación.
“A mí me consta que no es por eso. Desde niña no consumía refresco como dicen. Esto viene de otro lado”, señaló.
También denunció la falta de transparencia en los estudios realizados en su comunidad, asegurando que, aunque han acudido especialistas e instituciones, los resultados no se hacen públicos.
“Han venido a hacer estudios desde México, pero se quedan callados. No dicen nada”, expresó.
Su testimonio se suma al de decenas de habitantes del Oriente de Michoacán que han denunciado una crisis de salud relacionada con la posible contaminación del agua y el medio ambiente en la zona de Los Azufres, donde comunidades señalan a la actividad geotérmica como un factor de riesgo.
A pesar de los años transcurridos, María del Carmen aseguró que la situación no ha mejorado y que cada vez hay más personas enfermas, incluso jóvenes.
“Estoy cansada de vivir así, de no poder tener una vida normal”, concluyó.
