Las autoridades hicieron un llamado a «evitar incrementos injustificados en el precio de la tortilla»

Ciudad de México. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) desmintieron este martes versiones sobre un supuesto aumento en el precio de la tortilla y afirmaron que no existe un alza en el costo del maíz en grano ni de la harina que justifique encarecer este alimento básico para millones de familias.

En un comunicado conjunto, las autoridades hicieron un llamado a "evitar incrementos injustificados en el precio de la tortilla", al considerar que se trata de uno de los productos fundamentales en la dieta nacional y que cualquier ajuste sin sustento afectaría directamente el poder adquisitivo de la población.

Según estudios, se estima que el 94 % de la población mexicana (unos 132 millones de personas) consume tortilla de maíz de manera regular, cuyo precio por kilo en promedio es de 20 pesos (1,1 dólares).

El pronunciamiento agrega que la mayoría de las asociaciones nacionales de la industria de la masa y la tortilla, así como las principales empresas harineras, participan en el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla, mediante el cual han asumido el compromiso de mantener la estabilidad de precios y avanzar gradualmente en su reducción, conforme a las condiciones del mercado.

Dentro de ese marco, la Cámara Nacional del Maíz Industrializado (Canami) y la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla (Unimt) ratificaron, según el comunicado, su compromiso de mantener una producción y distribución eficiente y sostuvieron que "no existe justificación técnica ni económica para un alza".

Las autoridades señalaron además que el acuerdo busca beneficiar a productores, empresas harineras, dueños de tortillerías y consumidores mediante acceso a maíz y harina a precio de descuento, así como financiamiento con tasas preferenciales, con el objetivo de reducir costos y ofrecer el producto en mejores condiciones para las familias.

La Secretaría de Agricultura añadió que continuará trabajando con todos los eslabones de la cadena maíz-tortilla para garantizar el abasto y precios justos, mientras que el Gobierno de México, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum, mantiene acciones para ordenar la cadena de producción y comercialización del maíz.

Por su parte, Profeco informó que realiza un monitoreo de precios en 603 tortillerías del país a través del programa Quién es Quién en los Precios y que también revisa el padrón de tortillerías de las cámaras firmantes para verificar el cumplimiento de los compromisos asumidos.

Las autoridades insistieron en no atender versiones falsas sobre el costo del maíz y la harina y en evitar aumentos sin sustento, lugo de que productores advirtieran e un incremento del kilo de tortilla en todo el país, tras tres años de mantenerse en los mismos niveles, pese a presiones en los precios de refacciones, combustibles e insumos ajenos al maíz y la harina.

El 95 % de la tortilla que se vende en México se hace en locales conocidos como tortillerías, y su producción se divide 50 % en masa nixtamalizada o procesada y la otra mitad en harina de maíz.