Morelia, Michoacán. 7 de febrero de 2026.– En calles, avenidas y zonas de alta afluencia vehicular es común encontrar a los llamados “franeleros” o “viene-viene”, personas que de manera voluntaria ayudan a automovilistas a estacionarse, cuidan los vehículos o incluso ofrecen servicios como lavado, a cambio de una propina.
Para algunos ciudadanos, esta actividad representa una alternativa honesta para generar ingresos, especialmente para personas adultas mayores o en situación vulnerable. Para otros, el problema surge cuando se colocan botes, cubetas u objetos para “apartar” lugares en la vía pública, lo que genera molestias, discusiones e incluso confrontaciones.
Christopher Ramírez, ciudadano, considera que esta práctica tiene un impacto positivo cuando se realiza de manera voluntaria y sin imposiciones.
“Yo la verdad no le veo nada de malo, es gente que está buscando una alternativa para generar un ingreso para sus familias. La mayoría ya son de edad avanzada y en lugar de estar delinquiendo, están ganándose el sustento de una manera honesta. Yo la verdad apruebo totalmente porque pues realmente no hacen daño. Aparte que nos ayudan a cuidar los carros, nos ofrecen el servicio de lavado del carro, nos lo cuidan y todo. Y de manera honesta, en lugar de que estén delinquiendo, está bastante bien así la verdad.” Mencionó el ciudadano.
No obstante, también señala que debería existir un filtro o control, para evitar abusos y garantizar que la propina sea realmente voluntaria.
“Sí, yo creo que sí, deberían checar cuáles son los que realmente sí hacen su trabajo como debe de ser porque insisto, yo creo que la propina debe ser voluntaria, ¿no? Igual así como te traten, pues tratas, ¿no? Si te cuidan, te dan un buen servicio, oiga le ayudo eso, con gusto uno saca alguna cantidad y se la da de manera voluntaria, no obligatoria.” Agregó Christopher Ramírez.
¿Qué dice el reglamento en Morelia?
De acuerdo con el Reglamento de Tránsito y Vialidad del municipio de Morelia, la vía pública no puede ser utilizada para apartar espacios de estacionamiento mediante objetos como botes, cubetas, cajas u otros artículos. Estos pueden ser considerados “bienes mostrencos”, es decir, objetos abandonados en la vía pública, por lo que la autoridad está facultada para retirarlos cuando obstruyen el tránsito o afectan el uso común del espacio.
Sin embargo, en la práctica, esta disposición convive con una realidad social marcada por la tolerancia ciudadana, la falta de aplicación constante de la norma y la necesidad económica de quienes realizan esta actividad.
La discusión permanece abierta: mientras algunos ven en los franeleros un apoyo y una forma digna de subsistencia, otros exigen orden, regulación y respeto al espacio público, evidenciando una problemática urbana que sigue sin una solución clara.