Autoridades buscan condena máxima y sostienen que siguió operando su organización aun estando preso
En tribunales federales de Washington avanza el proceso judicial contra Miguel Ángel Treviño Morales, antiguo dirigente del cártel de Los Zetas, a quien fiscales estadounidenses pretenden sentenciar a prisión de por vida por su presunta responsabilidad en asesinatos masivos ocurridos en el norte de México.
El Departamento de Justicia acusa al exlíder criminal de haber ordenado ataques en 2011 en las localidades de Allende y Piedras Negras, donde decenas de personas, incluidos civiles sin relación con el narcotráfico, fueron secuestradas y ejecutadas como represalia contra presuntos informantes.
Según el expediente, el acusado habría utilizado la violencia extrema para enviar un mensaje interno dentro de su organización, castigando cualquier cooperación con autoridades.
Los fiscales también sostienen que, incluso después de su captura en 2013, el presunto capo mantuvo comunicación con integrantes del grupo criminal mediante intermediarios y sobornos a funcionarios penitenciarios, lo que permitió que continuara dando órdenes desde la cárcel.
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Por esa razón, el gobierno estadounidense se opone a reducir las medidas de aislamiento que pesan sobre él y considera que su contacto con el exterior representa riesgo para testigos e investigadores.
El caso tendrá una audiencia de seguimiento que marcará el ritmo del juicio, mientras la fiscalía prepara nuevas acusaciones complementarias y busca demostrar su participación directa tanto en homicidios como en operaciones de narcotráfico.
De confirmarse los cargos, el exdirigente criminal podría enfrentar la pena máxima en Estados Unidos, en un proceso que pretende documentar uno de los episodios más violentos ligados al crimen organizado en México.
Fuente: Zócalo