Michoacán busca regular la explotación de hongos silvestres para proteger los bosques y evitar la recolección indiscriminada de especies comestibles.
Michoacán cuenta con alrededor de 690 especies de hongos registradas, de las cuales unas 300 son comestibles, pero el creciente interés gastronómico y comercial también ha comenzado a ejercer presión sobre algunas variedades silvestres, debido a prácticas de recolección indiscriminada, extracción de ejemplares inmaduros y falta de regulación en zonas forestales.
Integrantes de la organización del Fungi Fest Morelia y especialistas en micología advirtieron que el aprovechamiento económico de los hongos que se ha visto en fechas recientes debe acompañarse de medidas que eviten la degradación de los ecosistemas donde se desarrollan, además de una mayor capacitación para quienes los recolectan y comercializan.
En rueda de prensa con motivo de la presentación del evento, Josué Hernández Garibay, biólogo y parte de la organización del festival, explicó que Michoacán es uno de los estados con mayor riqueza de especies de hongos y que cerca de la mitad de las registradas pueden tener uso alimenticio. No obstante, recordó que también cumplen funciones esenciales dentro de los ecosistemas, entre ellas la degradación de materia orgánica.
El especialista consideró necesario integrar su explotación y aprovechamiento dentro de una gestión forestal de productos no maderables que tome en cuenta tanto su valor económico como la conservación de los sitios de recolección y los conocimientos tradicionales de las comunidades.
Uno de los problemas identificados es que el aumento de la demanda puede incentivar una extracción excesiva que termine por perjudicar a los ecosistemas locales en el mediano y largo plazo. Durante la presentación del Fungi Fest, participantes apuntaron que algunos recolectores llegan a cortar grandes cantidades para su venta, incluso cuando los ejemplares todavía no alcanzan un desarrollo adecuado.
Hongos ganado terreno y valor en el mercado
Entre las variedades con mayor demanda se encuentra el hongo amarillo, cuyo precio puede oscilar entre 300 y 500 pesos por kilogramo, además de la llamada trompa de puerco, otra de las especies con mayor comercialización en mercados y comunidades del estado.
Los expositores explicaron que la presión del mercado no únicamente se refleja en el volumen extraído, sino también en la forma de recolección. Cortarlos antes de tiempo afecta su calidad para el consumo y puede alterar la dispersión de esporas cuando no se emplean técnicas adecuadas para su traslado.
Reconocieron que en algunas comunidades existen prácticas que favorecen estos procesos. Los hongos silvestres pueden transportarse en bolsas permeables que permiten la dispersión de esporas durante el trayecto, mientras que el uso de recipientes cerrados reduce esa posibilidad.
Los especialistas también mencionaron la necesidad de fortalecer la regulación de la actividad e identificar las zonas donde la recolección tiene mayor intensidad. En algunas regiones ya existen mecanismos de seguimiento y permisos, aunque todavía persisten prácticas realizadas sin suficiente conocimiento sobre las especies, su maduración o las condiciones necesarias para mantener su presencia en los bosques.
La riqueza micológica de Michoacán se distribuye en distintas regiones, entre ellas la Meseta Purépecha, Zitácuaro, Acuitzio y zonas cercanas a Morelia. En mercados de la capital llegan especies recolectadas en lugares como Santiago Undameo, Zinapécuaro y Ciudad Hidalgo.
Adicionaron que a la presión por la recolección se suman cambios en los entornos naturales. Hernández Garibay explicó que la presencia o ausencia de determinados hongos puede funcionar como indicador de procesos que ocurren en los ecosistemas. También enlistó que el crecimiento urbano, las modificaciones de temperatura y los cambios en los patrones de lluvia pueden influir en las condiciones necesarias para que ciertas especies aparezcan durante su temporada.
Invitan al Fungi Fest, el 1 y 2 de agosto
El Fungi Fest Morelia realizará su tercera edición los días 1 y 2 de agosto en el Colegio de Morelia, con actividades dirigidas a difundir el conocimiento sobre la diversidad de hongos, sus usos y las formas responsables de aprovechamiento.
El encuentro reunirá a más de 50 productores, emprendedores y expositores, además de cocineras tradicionales, especialistas y proyectos dedicados a la transformación de hongos. Los organizadores estiman que podrán encontrarse más de 100 productos elaborados con estas especies, así como alrededor de 20 platillos preparados a base de hongos.
La oferta incluirá alimentos tradicionales, hongos deshidratados, productos de uso medicinal y propuestas como helado de champiñón, cerveza artesanal elaborada con hongo reishi y bebidas preparadas con variedades michoacanas. También habrá talleres de cocina, conferencias sobre biodiversidad y conservación, exhibiciones, degustaciones, actividades artísticas y un trueque de plantas.
Entre las preparaciones tradicionales estarán atapacuas, tamales, quesadillas y otras recetas en las que los hongos forman parte de prácticas alimentarias transmitidas entre generaciones.
El festival se realizará de 10:00 a 20:00 horas ambos días y tendrá acceso gratuito. Los organizadores esperan una asistencia de entre mil 500 y 2 mil personas.
Arved Alcántara / La Voz de Michoacán