Morelia, Mich. | Mauro Díaz Baeza/Acueducto.- La reciente visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Morelia, enmarcada en el Informe Regional de la Gira de Rendición de Cuentas, expuso de manera nítida la compleja realidad social y política que atraviesa el estado de Michoacán. Al interior del recinto oficial, la mandataria concentró su discurso en la exposición de las cifras y los compromisos gubernamentales que integran el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, una estrategia diseñada para pacificar la región y fortalecer la infraestructura local mediante la estrecha colaboración entre los distintos niveles de gobierno.
Mauro Díaz Baeza/Acueducto
A las afueras del Pabellón Don Vasco, el panorama oficial se transformó en un dinámico escenario de contrastes ciudadanos donde las muestras de afecto coexistieron con la inconformidad popular. Bajo una persistente lluvia que no logró dispersar a las multitudes concentradas, diversos colectivos sociales se hicieron presentes; entre ellos destacaron grupos de ambientalistas que manifestaron su rechazo al proyecto de transporte Morebus, así como integrantes de la CNTE, miembros de la Universidad Michoacana y hasta atletas, quienes portaban pliegos petitorios dirigidos a la titular del Ejecutivo.
Mauro Díaz Baeza/Acueducto
El desenlace de la jornada oficial trasladó el fervor de los asistentes hacia las vialidades aledañas, donde el fuerte arraigo popular de la mandataria federal quedó de manifiesto una vez más. Decenas de simpatizantes provistos de flores y pancartas hicieron largas filas con la intención de conseguir una fotografía con la presidenta, lo que rebasó los intentos de logística por mantener el orden. Esta aglomeración terminó por extenderse hacia el arroyo vehicular, provocando severas afectaciones y un intenso caos en el tráfico de la zona.
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