Armando Salud Mental

Dentro de las principales amenazas de la comunicación en una relación se encuentran: la falta de comunicación, los conflictos económicos o las diferencias de personalidad. Sin embargo, en la actualidad ha surgido un fenómeno silencioso que está afectando la calidad de los vínculos afectivos: el uso excesivo del teléfono celular y las redes sociales durante los momentos de convivencia que deben ser cara a cara con la pareja.

La psicología nombra a esta conducta phubbing, término que surge de la combinación de las palabras inglesas phone (teléfono) y snubbing (ignorar o despreciar). Se refiere al acto de prestar más atención al teléfono móvil que a la persona que se encuentra frente a nosotros. Diversas investigaciones han encontrado que esta conducta se asocia con menor satisfacción en la relación, disminución de la intimidad emocional y un incremento en los conflictos de pareja. Incluso una investigación de la Universidad de Baylor publicada en la revista Computers in Human Behavior, reporta que cerca del 46% de las personas en una relación han experimentado sentirse ignoradas por su pareja debido al uso del celular y aproximadamente una de cada cinco refiere discusiones frecuentes relacionadas con este comportamiento.

Desde la mirada psicoanalítica, el celular no es únicamente un objeto tecnológico; también puede convertirse en un refugio emocional. En ocasiones, revisar constantemente redes sociales, mensajes o videos funciona como una forma inconsciente de evitar el encuentro con el otro. La conversación profunda, la intimidad y el contacto emocional implican vulnerabilidad. Para algunas personas resulta menos amenazante refugiarse en una pantalla que sostener una conversación significativa con su pareja.

Cuando una persona siente que compite constantemente con un dispositivo, suelen aparecer emociones como rechazo, soledad, frustración o abandono. Lo que inicialmente parece una conducta inofensiva puede generar una sensación progresiva de desconexión afectiva. La investigación muestra que quienes perciben que son ignorados por su pareja debido al teléfono reportan menores niveles de satisfacción relacional y una mayor sensación de distancia emocional, los estudios de comportamiento digital y psicología en México señalan que el 75% de los latinoamericanos utiliza el celular para evitar interactuar con su entorno y esto incluye desde luego a la pareja.

Es importante reconocer que el problema no es la tecnología en sí misma. Los teléfonos inteligentes también permiten mantener el contacto, expresar afecto y fortalecer vínculos cuando se utilizan de manera equilibrada. El desafío aparece cuando la conexión digital sustituye la conexión emocional presencial.

Desde la terapia psicológica se recomienda establecer acuerdos claros sobre el uso de dispositivos electrónicos dentro de la relación. Algunas estrategias incluyen crear espacios libres de celulares durante las comidas, evitar el uso de pantallas antes de dormir, dedicar diariamente momentos exclusivos para conversar y practicar la escucha activa. Asimismo, es importante explorar qué necesidades emocionales están siendo cubiertas por el uso excesivo del teléfono: ¿aburrimiento?, ¿ansiedad?, ¿evitación de conflictos?, ¿miedo a la intimidad?, ¿necesidad constante de validación?

Las parejas saludables no son aquellas que nunca tienen conflictos, sino aquellas que logran mantenerse emocionalmente disponibles una para la otra. Mirar a los ojos, escuchar con atención, compartir experiencias y mostrar interés genuino siguen siendo formas insustituibles de construir intimidad.

En un mundo hiperconectado, el mayor acto de amor puede ser algo tan sencillo como guardar el teléfono por unos minutos y regalar presencia auténtica. Porque ninguna notificación tiene más valor que sentirse visto, escuchado y emocionalmente importante para la persona que amamos.

Psicólogo Armando Arredondo Paredes, psicoterapeuta individual y de pareja. Contacto profesional: https://unasolucion.com.mx/armando-arredondo/