Jesús Tavares Nieto llama a reencontrarse en una sola organización
Morelia, Mich. | Agencia ACG.- La fragmentación de las corrientes al interior de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Michoacán terminó por debilitar la representación del magisterio y por alejar a parte de la base trabajadora de la vida sindical.
Esa fue la advertencia que lanzó Jesús Tavares Nieto, quien llamó a unificar a las distintas expresiones del movimiento disidente y a regularizar la representación de la Sección XVIII. “El trabajador de la educación rechaza la división”, afirmó, al sostener que “aquí no queda otra más que entrarle a un proceso de unificación”.
Durante una rueda de prensa, señaló que el problema no es reciente, sino resultado de años de fracturas entre grupos, disputas por la representación y ausencia de una dirigencia con legalidad plena. A su juicio, ese desgaste ha provocado que el magisterio michoacano pierda fuerza tanto en su capacidad de movilización como en su interlocución frente a las autoridades. “La gente ve la unificación, la gente ve que no hay otra, la gente ve que en Michoacán tenemos una representación o no hay una representación formal”, expresó.
Tavares Nieto insistió en que la reorganización no debe levantarse alrededor de una sola corriente ni de una sola marca sindical, sino abrirse a todas las expresiones que coincidan en una ruta común. “Hemos decidido impulsar el proyecto de unificación, donde todas las corrientes sindicales que coincidan, integremos un proceso”, dijo. Según planteó, el objetivo es reconstruir una representación con respaldo real entre los trabajadores y no una nueva dirigencia sostenida sólo por acuerdos entre grupos.
En ese mismo tono, cuestionó que algunos liderazgos sigan disputando espacios de representación mientras permanecen fuera de las escuelas o centros de trabajo. Para él, la regularización de la vida sindical en Michoacán pasa también por devolver orden a esa situación. “Por bien del magisterio, de los trabajadores y de la educación, todos deben estar ubicados porque no hay legalidad en Michoacán y esto se tiene que regularizar”, afirmó.
Como salida, propuso elegir a la dirigencia estatal mediante voto universal, libre, directo y secreto, con la intención de que el magisterio cuente con una representación formalmente reconocida. En sus palabras, se trata de elegir “la dirigencia estatal de los trabajadores de la educación de Michoacán, a través del voto universal, libre, directo y secreto” y “sin condicionamientos”.
También lanzó una crítica a los intentos de renovación que no tengan sustento legal. “De nada sirve que una alianza de gente convoque a un evento de renovación si va a ser una dirigencia que no tiene la legalidad, que no tiene el reconocimiento del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, ni del gobierno del Estado”, señaló.
Otro de los puntos que puso sobre la mesa fue la baja participación que, según dijo, tuvo la movilización del pasado 20 de marzo en varias regiones del estado. Frente a los reportes difundidos por sectores de la CNTE, aseguró que hubo zonas donde “había regiones que había cero paro” y otras donde “suspendieron por solidaridad, pero no se fueron al paro”. A esa lectura sumó una advertencia sobre el ánimo de la base: “la gente ya no le crea a nadie, la gente está como al margen de esta participación, no hay motivación”.
Además del llamado a la unificación, Tavares Nieto vinculó esta ruta con la defensa de demandas pendientes del magisterio michoacano, entre ellas rezagos administrativos, derechos laborales y la necesidad de reconstruir una representación con legitimidad. Bajo esa lógica, insistió en que lo que hoy hace falta en Michoacán es una dirigencia “legal y legítima que tenga respaldo”.
