La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR) se sumó al impulso institucional del Turismo Comunitario, tras la publicación en el Diario Oficial de la Federación del decreto que lo declara de interés público. Para la Confederación, esta decisión fortalece una ruta de desarrollo turístico que reconoce el valor económico, social y cultural de las comunidades, al tiempo que abre nuevas oportunidades para empresas y negocios familiares vinculados a nuevos segmentos turísticos.

Desde la óptica de CONCANACO SERVYTUR, este nuevo marco contribuye a consolidar un turismo con mayor arraigo territorial, donde la experiencia del visitante no sólo genera derrama, sino también oportunidades reales para quienes viven, producen, preservan y emprenden en las comunidades. Se trata de una visión que dialoga con el impulso a nuevos segmentos turísticos, la economía barrial y el consumo local como motores del desarrollo regional.

Los datos confirman la relevancia del sector. En 2024, el turismo aportó 8.7% del PIB nacional, con un valor de 2 billones 713 mil 120 millones de pesos, y generó 2.9 millones de puestos de trabajo remunerados, equivalentes al 7.4% del total nacional. Estas cifras muestran que fortalecer modelos turísticos con mayor inclusión local no sólo tiene sentido social y cultural, sino también un claro potencial económico.

En ese contexto, CONCANACO SERVYTUR subrayó que este enfoque ya se acompaña en la práctica desde el sector empresarial organizado. Un ejemplo es el trabajo que hoy se impulsa con la Cámara de Comercio de Tuxpan en Tumilco, comunidad con identidad Teenek donde se articulan experiencias con base cultural y comunitaria, como ceremonias, gastronomía local, artesanías, danzas y actividades con arraigo territorial.

La lógica es clara: que la comunidad participe directamente, conserve su identidad y, al mismo tiempo, encuentre en el turismo una fuente legítima de ingreso y bienestar. Este tipo de ejercicios muestran cómo el turismo comunitario puede pasar del potencial a la realidad cuando existe acompañamiento institucional y vinculación con el sector empresarial.

Desde la visión de CONCANACO SERVYTUR, el papel de las cámaras de comercio es ayudar a que este tipo de experiencias den el siguiente paso: contar con mayor estructura, mejores canales de promoción, más vinculación comercial y una ruta de formalidad que permita ampliar su alcance sin desvirtuar su esencia. Se trata de construir puentes entre comunidad, mercado y promoción, para que el valor cultural no solo se preserve, sino que se traduzca en ingresos sostenibles y desarrollo económico local.

“En CONCANACO SERVYTUR vemos en el turismo comunitario una oportunidad para articular identidad, desarrollo y mercado con una visión de largo plazo. Cuando una comunidad participa directamente en la construcción de su oferta turística y cuenta con acompañamiento institucional, promoción y vinculación empresarial, se generan condiciones más sólidas para transformar el valor cultural en bienestar compartido”, señaló Octavio de la Torre, presidente de CONCANACO SERVYTUR.

La Confederación destacó que este enfoque se conecta de manera natural con agendas que ya impulsa a nivel nacional, como la economía barrial, el consumo local y estrategias de activación turística como La Gran Escapada, concebida para ampliar la visibilidad comercial de destinos, experiencias y negocios con identidad local, y acercarlos a nuevos públicos y mercados.

En paralelo, iniciativas orientadas al consumo local, como Viernes Muy Mexicano, ya integran a 550 mil negocios físicos y 31,248 negocios online, consolidando una ruta práctica para dar visibilidad y flujo comercial a negocios familiares en comunidades, corredores comerciales y mercados del país.

Con presencia en 1,857 municipios, representación a través de 258 cámaras y articulación de 5.2 millones de negocios, empresas y comercios, CONCANACO SERVYTUR reiteró su disposición para acompañar, desde las cámaras de comercio del país, proyectos turísticos con base comunitaria que generen valor económico, fortalezcan la identidad local y amplíen las oportunidades de comercialización para las comunidades y los negocios familiares que forman parte de esta cadena productiva.