Las decisiones son tomadas en su gran mayoría por hombres, aún en temas que conciernen a mujeres
Arved Alcántara / La Voz de Michoacán
Morelia, Michoacán. En el sector salud, donde las decisiones de atención a la salud son mayoritariamente tomadas por hombres, la mujer desempeña un triple rol fundamental como trabajadora, cuidadora y paciente. Ante lo que han señalado como una brecha de género persistente, urge incluir a más mujeres en posiciones de liderazgo en la salud, para garantizar una representación equitativa y decisiones más inclusivas, coincidieron especialistas.
Y es que la participación de la mujer en la salud no ha sido valorada en su justa medida, de acuerdo con lo expresado con diversas voces al interior del sector. Un ejemplo claro es la cardiopatía isquémica, que, a pesar de ser considerada una “enfermedad de hombres”, es la principal causa de muerte en mujeres mexicanas. Hasta hace menos de dos décadas, en México y América Latina no se reconocía que las manifestaciones de enfermedades cardíacas, como un infarto, difieren entre hombres y mujeres; esta falta de reconocimiento ha perpetuado una inequidad significativa en la atención y tratamiento de las mujeres.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora cada 8 de marzo, Juana Ramírez, fundadora, presidenta y CEO de Grupo SOHIN, ha abordado esta situación de inequidad con apoyo de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF). En foros y charlas ofrecidas desde hace un par de años ha buscado generar mayor conciencia sobre la importancia de la equidad en todos los ámbitos de la vida social, especialmente en la salud.
Grupo SOHIN trabaja en atención de pacientes con enfermedades crónico-degenerativas como el cáncer. Desde esta perspectiva, Juana Ramírez destacó la importancia de hablar sobre la inclusión de mujeres en el sector salud, como un tema fundamental para cualquier iniciativa del rubro. “Actualmente, muchas decisiones importantes relacionadas con la salud femenina siguen siendo tomadas por hombres”, subrayó la especialista, quien enfatizó la urgencia de un cambio estructural en esta visión.
La iniciativa ‘Medicina con M de Mujer’, que incluye el documental ‘Mujeres de la Medicina’, nació con el propósito de reflejar y analizar los tres roles de participación de las mujeres en el sector salud. Este documental narra la historia de ocho mujeres extraordinarias que permite concluir y determinar las tareas pendientes para lograr la equidad en esta área.
En México y el mundo, el 70% de los trabajadores del sector salud son mujeres, sin embargo, la brecha salarial es del 19% y apenas uno de cada diez hospitales tiene una directora general. A esto se suma que en muchas ocasiones las trabajadoras nocturnas enfrentan la falta de apoyo, como guarderías, lo cual limita su capacidad de desempeño y crecimiento profesional. Como resultado, únicamente el 6% de las posiciones directivas en el sector salud están ocupadas por mujeres.
La mujer como cuidadora y paciente
El 97% de los enfermos en el mundo son cuidados por una mujer. A nivel mundial, las mujeres dedican 2.6 veces más tiempo que los hombres al cuidado no remunerado y al trabajo doméstico. En México, si se remuneraran estos cuidados, el impacto sería del 20% en el PIB del país. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) indica que en América las féminas brindan alrededor del 63% del tiempo dedicado al trabajo no remunerado.
Como pacientes, las mujeres enfrentan también múltiples desafíos. En 130 países, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer son las principales causas de muerte prematura en ellas. Además, los trastornos depresivos y de ansiedad son un 50% más frecuentes en mujeres. También concentran la mayoría de los diagnósticos relacionados con el dolor crónico, y a menudo se atribuyen causas psicológicas en lugar de somáticas a su dolor, especialmente en el caso de mujeres cuidadoras que postergan sus propios cuidados.
En este contexto, Juana Ramírez resaltó la necesidad de trabajar en una cultura de cuidado que incluya a los hombres. “Debemos entrenar a los hombres para que participen en el cuidado y así aliviar la carga sobre las mujeres”.
Para Juana Ramírez es vital es insistir la importancia de cambiar la conversación para impulsar la participación femenina en puestos de liderazgo. “Está demostrado que las mujeres en posiciones de liderazgo impulsan políticas que mejoran la calidad de vida de todas las personas. Debemos seguir trabajando en equipo, abrir foros e invitar a más actores a participar en esta conversación”.