A sus 32 años, Dennis sigue persiguiendo nuevas metas. Pero si algo tiene claro es que el sueño que buscaba desde niño ya comenzó a cumplirse hace mucho tiempo
Noticias México. A los cuatro años ya estaba sobre los trapecios. A los 14 descubrió los malabares viendo videos en un café internet porque no tenía maestros que le enseñaran. Hoy, después de casi dos décadas de entrenamiento, ha recorrido más de 26 países, trabajado en cruceros internacionales y convertido un sueño de infancia en una realidad que sigue construyendo todos los días.
Nació prácticamente entre carpas, artistas y funciones de circo. Para Dennis Vertti Campos, el espectáculo nunca fue un sueño lejano; fue su forma de crecer, aprender y descubrir el mundo.
Integrante de una familia con 6 generaciones dedicadas al circo, Dennis comenzó desde los 4 años a presentarse en escena. Primero usando botargas de caricaturas infantiles, después en camas elásticas, monociclos y actos de equilibrio, hasta encontrar la disciplina que terminaría cambiándole la vida: los malabares.
El artista que aprendió solo y terminó viajando por el mundo
Sin escuelas ni instructores, Dennis encontró una manera muy peculiar de entrenar: pagar una hora de internet para ver videos de malabaristas internacionales y después repetir los movimientos durante horas.
“Me iba al cibercafé, veía videos, regresaba y practicaba todos los días”.
Lo que comenzó como curiosidad terminó convirtiéndose en una pasión que ha mantenido durante 18 años.
Con disciplina y años de entrenamiento, el joven perfeccionó técnicas que hoy muy pocos artistas realizan en el mundo. Actualmente puede manipular hasta 10 aros al mismo tiempo y ejecutar actos que le han tomado años dominar.
Gracias a su talento, Dennis ha trabajado en países como Israel, Egipto, Reino Unido y Japón, además de recorrer gran parte del mundo en cruceros internacionales, experiencia que le permitió conocer más de 26 países y convivir con artistas de diferentes culturas.
“Mi sueño desde niño era viajar por el mundo, y la vida me llevó a hacerlo gracias al circo”, expresó.
No todo han sido éxitos; el circo exige sacrificios
Aunque muchas personas ven únicamente el brillo del escenario, Dennis asegura que detrás de cada presentación existen años de esfuerzo, disciplina y sacrificios económicos.
Tan solo para abordar algunos contratos internacionales ha tenido que invertir en visas, documentos, vacunas y preparación profesional, además mantiene rutinas diarias de entrenamiento de hasta tres horas para perfeccionar sus actos.
Más allá del espectáculo, Dennis asegura que el circo le enseñó una filosofía de vida: "aprender a levantarse después de cada caída."
“Los malabares son una gran lección de vida. Se te van a caer las cosas, vas a fallar, pero tienes que volver a intentarlo”.
Uno de los momentos más difíciles de su carrera ocurrió cuando realizó un casting para Cirque du Soleil y no fue seleccionado.
La noticia lo golpeó con fuerza. Sin embargo, lejos de abandonar su sueño, utilizó aquella decepción como combustible para entrenar más intensamente.
Años después, la vida le daría una revancha inesperada.
Uno de los momentos más importantes de su carrera ocurrió cuando llegó al crucero MSC Virtuosa para participar en el espectáculo “Arkymea”, inspirado en el estilo de Cirque du Soleil, “ahí sentí que estaba viviendo el sueño que tuve desde niño”.
Hoy, su mayor meta es seguir viajando, perfeccionando su arte y, algún día, integrarse oficialmente a Cirque du Soleil.
Mientras tanto, continúa inspirando a nuevas generaciones de artistas a perseguir sus sueños, incluso cuando parezcan imposibles, pues "No hay peor guerra que la que no se lucha”.
Por eso, cuando alguien le pregunta qué consejo daría a quienes tienen miedo de perseguir sus sueños, su respuesta es directa:
“Lánzate. Siempre habrá críticas y obstáculos, pero no hay peor arrepentimiento que quedarse pensando qué habría pasado si lo hubieras intentado”.
Premios internacionales y reconocimiento artístico
A lo largo de su trayectoria, Dennis también ha destacado en competencias internacionales de malabarismo y artes circenses.
Entre sus logros se encuentran:
- • Primer lugar en los Y No Muerdes Company.
- • Segundo lugar en el Festival Universitario de la Mesoamericana de Puebla, donde participaron representantes de más de 60 países.
- • Tercer lugar en la IRC, competencia internacional de malabarismo.
A sus 32 años, Dennis sigue persiguiendo nuevas metas.
Pero si algo tiene claro es que el sueño que buscaba desde niño ya comenzó a cumplirse hace mucho tiempo.
Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán